02_Hoy descubrí el Cielo: Etapa 2

02_Hoy descubrí el Cielo: Etapa 2

Cuando hago un acto de amor suceden cosas lindas

A)Para los asistentes. Puntos de las charlas de Chiara: la característica de nuestra unión con Dios es la relación con el amor al hermano

1) Para Chiara la relación entre unión con Dios y amor al hermano fue siempre muy estrecha y usó en numerosas ocasiones la comparación de la planta con raíces y follaje. Lo explicó así a los budistas, miembros de la Rissho Kosei Kai, en 1981: “[…] Hemos descubierto que, como una plantita, mientras más hunde sus raíces en la tierra, más alarga su tallo y abre sus hojas, así el hombre, mientras más va hacia el hermano por amor de Dios, más se eleva hacia Dios, más crece su unión con Él. También para nosotros. Mientras más amábamos a los hermanos, negándonos a nosotras mismas, olvidadas de nosotras, más notábamos que crecía nuestra unión con Dios en el momento de la oración. […]” [1]

Y en 2004 durante un simposio Indú-cristiano subrayaba todavía cuánto estas dos cosas – amor al hermano y unión con Dios – están conectadas. Chiara decía en aquella ocasión: “[…] Esto es experimentado por todo el Movimiento, incluso desde los más pequeños, desde los tres años en adelante, porque el cristianismo también es sencillo. […]” [2]

2) Esta relación es algo “típico” de nuestra unión con Dios.  En la conversación del 1999, citada en la primera etapa, con los amigos musulmanes Chiara decía: “[…] Me parece casi obvio a este punto observar cuánta unión con Dios se encuentra en los creyentes del Islam. Y esto, por tanto, me impulsa a comunicarles lo que fue, lo que es para nosotros la unión con Dios, y también el camino típico por el cual Él nos ha conducido hacia Sí. Ante todo tuvimos siempre la convicción de que nuestra espiritualidad debe llevar a una grande unión con Dios, justo porque es "espiritualidad de la unidad". Unidad es la palabra que resume toda nuestra espiritualidad. Unidad con Dios y unidad con los hermanos. Y específicamente como nuestra típico camino: unidad con los hermanos para alcanzar la unidad con Dios. El Espíritu, de hecho, nos reveló un camino completamente nuestro, plenamente evangélico, para unirnos con Dios. Nosotros, en general, no Lo buscamos y no Lo encontramos enseguida en lo profundo de nuestro corazón o en la naturaleza. Sino que Lo encontramos amando al hermano. Sólo de este modo tenemos garantizada la unidad con Él, Lo descubrimos vivo y palpitante en nuestro corazón. Y es esta unidad con Dios lo que nos empuja, a su vez, hacia los hermanos, que nos ayuda a hacer que nuestro amor por ellos no sea superficial, sino radical, pleno, completo, dispuesto siempre a dar la vida por ellos. […] “ [3]

3) En la conversación del 2004 durante el simposio Indú-Cristiano, que citamos arriba, Chiara da un ejemplo tomado de su historia, un ejemplo que es muy conocido por los gen4. Chiara lo cuenta así: “[…] A fuerza de amar al hermano, amar al hermano, a todos los hermanos, a todos los hermanos, de cualquier raza, de cualquier religión, de cualquier color, a fuerza… al final, se llega a una unión constante con Dios. ¿Qué quiere decir? Que siento que puedo hablarle porque él me oye, y él me habla y yo lo oigo. Ustedes dirán: "¿Pero como te habla, Chiara?" Les doy un ejemplo. Yo tenía 23 años y todavía no conocía mi camino, lo que Dios quería de mí: si debía casarme, o entrar a un convento o quedarme virgen en el mundo; no sabía. Estaba en casa con mis hermanitas y mi mamá. Era un día frío, muy frío. Nosotros éramos bastante pobres y teníamos que ir todos los días con una botella a recoger la leche a dos kilómetros, a una finca. Mi mamá quería que yo estudiara siempre, que no hiciera los quehaceres de la casa; mientras que esos quehaceres de la casa los debían hacer mis hermanitas. Mi mamá le dijo a una, a la más grande: "Ve a traer la leche." "¡Mamá, con este frío, imposible! No lo puedo hacer; hay escarcha, hay hielo"; estamos en el Norte de Italia, en Trento. Y mi mamá entonces le dijo a la otra: "Pues - dice -: ve tú." "Pero es imposible, ¿cómo le hago?" Entonces yo, con la idea de hacer un acto de amor – porque es siempre en el amor que Dios se manifiesta, como les decía ayer -: "Mamá, déjame ir a mí", dije. Y mi mamá, no pudiendo hacer otra cosa, me dio la botella y me fui. Era una sendero muy recto y llevaba a un capitel, es decir (una) media capillita, que tenía una Virgencita y se llamaba la localidad de la Virgen Blanca, porque era blanca. A medio camino advierto como si – pero no era algo físico sino espiritual-, como si el cielo se abriera y escuché una voz. Sentí que Dios me decía: "Date toda a mí." Después regresé, hablé en seguida con mi padre espiritual, quien dijo: "Esta es una persona llamada por Dios" y me dejó hacer el vuelo hacia Dios, o sea la consagración a Dios. Esto es explicarles que realmente se oye a Dios […] “  [4]

4) En el 1988 en cambio, dirigiéndose a los focolarinos, Chiara había destacado este aspecto - unión con Dios y amor al hermano – en la vida de la Virgen, hablando de la: “[…] visita a santa Isabel. La Virgen fué no para cantar el "Magnificat", lo sabemos: fué para amar. Pero, como encontró un alma abierta, le dijo en seguida todo: "Mi alma canta la grandeza del Señor y mi espíritu exulta en Dios, mi Salvador, porque ha mirado la humildad de su sierva. Desde ahora todas las generaciones me llamarán feliz”. Y ahí contó a Isabel, como sabemos, su estupenda experiencia. Y en esta experiencia, por las palabras de esta experiencia, se entiende como Cristo, que vivía en ella, permite mirar el pasado de la historia, el presente y el futuro iluminados por su luz. […] [5]

Las palabras dichas por Isabel a María resuenan cada vez que recitamos el Ave María y en el rosario podemos dirigir también nosotros esta alabanza a Maria, como recordaba Chiara en el discurso de 1988 sobre “oración en familia”, citado en etapas precedentes: “[…]"Dios te salve María, llena eres de gracia... bendita eres entre todas las mujeres...". Y quien tiene solo un poco de amor por ella en el corazón lo hace con gusto, porque quien ama no se cansa nunca de decir a la persona amada palabras de amor. María además es la tesorera de todas las gracias y a ella podemos pedir lo que más preocupa a nuestro corazón humano: una mirada suya sobre el hoy que vivimos y sobre la hora de nuestra muerte. También hoy la Iglesia aconseja el (rezo del) rosario. Pero, si eso fuera demasiado, ¿no se podrán recitar por lo menos, para tal Madre, diez "Ave Marías" cada día? […]” [6]

B) Objetivos del encuentro GEN4

-Descubrir que cuando amamos logramos oír mejor la voz de Dios (N.B.: este es el objetivo específico de esta etapa. En la 3a. será más central la figura de María)

- Comprender cómo la relación con Dios y el amor al hermano se alimentan recíprocamente

C) Contenidos del encuentro GEN4: gotas de luz con la Sagrada Escritura y con la Espiritualidad (respuestas/historia de Chiara)

Sagrada Escritura:

-Anunciación y visita a Santa Isabel: María oye la llamada de Dios y de inmediato se pone a amar yendo a ayudar a su prima lsabel. Y con este acto de amor Dios le hace entender muchas cosas bellísimas. (Anexo C1)

Espiritualidad:

- Historia de Chiara: (Anexo C2)Cuando se hacen los actos de amor suceden cosas bonitas

Narradora: Chiara ha crecido. Ha estudiado para ser maestra de escuela primaria. Ha dado clases durante un año en una pequeña escuela en la montaña, pero después ha proseguido los estudios, y ahora está en su casa, con sus hermanitas y su mamá.[7]

Hoy es un día muy frío de invierno. La mamá ve que se ha terminado la leche. En esa época, para comprarla, había que recorrer un largo camino a pie, hasta la granja, llevando la botella para llenarla.

Las hermanitas más pequeñas están jugando, pero Chiara se da cuenta de que no quieren salir, porque hace frío y es difícil. Así, aunque tenía que estudiar, siente dentro las ganas de hacer un acto de amor y dice enseguida: “¡Voy yo, mamá, con la botella a por la leche!”.

Se abriga bien, sale, y empieza a caminar. Cuando está a mitad del camino, precisamente en un punto que se llama “Virgen Blanca”, Chiara oye, no con los oídos sino con el corazón, como si Dios le dijese: “¡Entrégate totalmente a mí! Sé toda mía, entrégate totalmente a mí.” Y Chiara responde: “Sí”. Y experimenta una gran, grandísima alegría.

“Después comprendí que cuando se hacen los actos de amor suceden las cosas bonitas. Como yo hice el acto de amor de ir a buscar la leche con la botella, Jesús me llamó, me llamó a seguirlo para siempre” [8]

- Respuest de Chiara (Anexo C3):

Gen 4: Hola Chiara, soy Francesco de Sicilia. "¿Cuándo rezas el rosario no te da sueño?" [9]

Chiara: […] ¿Cuándo rezas el rosario, no te da sueño? Miren gen 4, somos todos gen, pero ustedes son gen 4, yo soy gen 1 y soy mucho más grande, más adulta. Entonces, naturalmente, me da mucho menos sueño que a ustedes. El rosario me gusta y ¿saben por qué? Porque una vez la Virgen, cuando estaba esperando al niño Jesús fue a visitar a santa Isabel. Y apenas santa Isabel la vio, le dijo: "toda la gente te llamará feliz; feliz de ti porque eres la mamá de Jesús, feliz de ti, feliz de ti". Ahora bien, ya que en las 'Avemaría' del rosario decimos precisamente esto: "bendita tú eres entre las mujeres, bendita tú eres entre todas las mujeres"; e Isabel le dijo: "Todos te llamarán feliz", yo me siento una de esos 'todos' y entonces estoy contenta de repetir muchas veces: "Bendita tú eres entre todas las mujeres, bendita tú eres entre las mujeres". Entonces, me gusta decirle así a la Virgen.  Pero los niños, los gen 4, no es necesario que digan el rosario entero. Basta que digan diez Avemaría o también cinco, dichas bien, valen más cinco Avemaría dichas bien que un rosario dicho, tal vez, con sueño. […] (Aplausos).

D) Ideas y otros materiales para realizar el encuentro: Anexos D

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[1] C. Lubich, Tokyo (Giappone), 28 diciembre 1981, a los miembros de la Rissho Kosei Kai, "Mi experiencia espiritual"

[2] C. Lubich, Castel Gandolfo, 18 abril 2004, al Simposio hindú-cristiano, "La unión con Dios"

[3]C. Lubich, Castel Gandolfo, 25 octubre 1999, encuentro amigos musulmanes, “La oración, meditación y unión con Dios”

[4] C. Lubich, Castel Gandolfo, 18 abril 2004, al Simposio hindú-cristiano, "La unión con Dios"

[5] C. Lubich, Castel Gandolfo, 23 diciembre 1988, a los focolarinos, La "Via Mariae"

[6] C. Lubich, Faenza, 10 abril 1988, a las familias, “La oración en familia”

[7] Cf. C. Lubich, Castelgandolfo, 28 abril 1992, Congreso Gen 4, respuesta n° 3

[8] C. Lubich, Castelgandolfo, 28 abril 1992, Congreso Gen 4, respuesta n° 3

[9] C. Lubich, Castelgandolfo, 28.4.1992, Congreso Gen 4, respuesta n° 5

 

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FileAzione
A-B-C_Etapa 02_OBJETIVOS_CONTENIDOS_TextScarica
C1_Etapa 02_Anunciación y visita a Santa Isabel_PPTScarica
C2_Etapa 02_Respuest de Chiara_VIDEOScarica
C3_Etapa 02_Historia de Chiara_VIDEOScarica
D_Etapa 02_IDEAS PARA REALIZAR EL ENCUENTRO_TextScarica
D1_Etapa 02_juegos de bienvenida_ES .pdfScarica
D2_Etapa 02_Manualidad angeles de papel_ES.pdfScarica
D3_Etapa 02_Sí, sí, sí, si Dios lo quiere [CANCIÓN]Scarica